Esto ocurrió en un partido entre Sacramento Kings y San Antonio Spurs en el estadio AT&T Center. Durante el partido, un murciélago iba y venía y el partido se iba paralizando, hasta que Manu Ginobili decidió finalizar con el vampiro, y le dio un manotazo que lo dejo tieso en medio de la pista, con su correspondiente aplauso del público, típico del Show americano.